martes, 4 de septiembre de 2007

Llega la gran mojada de Galaroza

Cuando los turistas llegan a Galaroza se quedan impresionados por
sus muchos atractivos monumentales, naturales, culturales y humanos. Pero uno de los elementos que mayor curiosidad despierta es la regaera, una larga y caudalosa acequia por donde circulan miles de litros de agua procedentes de la Fuente de Doce Caños camino de las huertas de frutales y hortalizas situadas en el ruedo de la población. Esta lieva es surcada a diario durante el verano por numerosos niños y niñas, que se mojan en ella los pies y juegan como han hecho los cachoneros durante generaciones.


Y esta lieva será uno de los lugares alrededor de los cuales se celebre el próximo día 6 una mojada muy especial por su simbolismo y por la gran cantidad de gente que atrae. La fiesta de Los Jarritos vuelve un año más a Galaroza para poner, junto a la romería a la Peña de Arias Montano, punto final a un verano caluroso y concurrido. Aunque la regaera y el resto de fuentes del municipio acogen episodios localizados en los que se vive la fiesta, la gran concentración, el epicentro de la misma se encuentra alrededor de la Fuente de Doce Caños.

Toda la Plaza de Los Alamos se abarrota de gente, de pequeños y mayores, para participar de todos los matices de la fiesta. A este lugar son pocos los que llegan secos, pero seguro que no saldrán de allí sin un buen remojón. Para evitar que los coches accedan a la plaza el Ayuntamiento regula el tráfico, con lo cual se evita que muchos forasteros que no quieren participar en la mojada se vean afectados. Pero lo más aconsejable es involucrarse por completo, ya que junto al rato divertido que van a pasar pueden descubrir el auténtico carácter de los cachoneros, gente jovial, hospitalaria y desprendida que acogerán a cualquier visitante con los brazos abiertos.

Además del remojón, son otros los aspectos tradicionales que vienen buscados los numerosos turistas que acuden a Galaroza cada 6 de Septiembre. Entre ellos destaca el erotismo que produce el efecto del agua en los cuerpos, verdaderas transparencias que forman parte de la fiesta y que ha sido catalogado desde el punto de vista antropológico como un detalle poco presente en fiestas distintas a Los Jarritos. También es una fiesta ecológica, en la que el protagonismo del agua trae al primer plano el frescor, el verdor y el patrimonio natural que este elemento produce en la comarca. Las riberas, sus bosques galería, ecosistemas como el castañar o la dehesa, no habrían subsistido sin la continua presencia del agua en esta parte de la sierra, tanto a través de manantiales y acuíferos como con la aportación de lluvias en unos niveles pluviométricos que se encuentran entre los más altos de Andalucía. Este análisis científico y patrimonial es uno de los que confiere a la fiesta cachonera una singularidad especial. Ahora que proliferan por doquier jolgorios esporádicos por distintos puntos de España que intentan adquirir fama y renombre a costa de una simple mojada, Los Jarritos siguen apareciendo como una fiesta arraigada en la memoria popular, en la costumbre y la tradición. Esta fiesta marca carácter e identifica a sus protagonistas, otorgándoles un título distintivo que no tiene nada que ver con otros espectáculos al uso.

El calendario, pues, marca el día 6 de Septiembre como uno de los más importantes en la vida de los cachoneros y de tantos visitantes que llegan a Galaroza año tras año. En esta ocasión, además, Los Jarritos vienen a culminar un gran verano de actividad y participación de todo el pueblo en las fiestas patronales y los Días de la Amistad, con multitud de actos destinados a todos los públicos y eventos de gran envergadura, como la actuación de José Manuel “El Mani”, con un gran éxito que ha recordado a todos la imagen de las grandes actuaciones de antaño. Para conmemorar el fin del verano con Los Jarritos, el Ayuntamiento ha organizado diversos actos culturales la noche anterior, destacando un concierto de las bandas de música de Galaroza y de Jabugo, en el que participarán músicos cachoneros cuyo talento ya ha traspasado las fronteras provinciales siguiendo la gran tradición musical de la que siempre presumió Galaroza. Ya el jueves, el día transcurrirá entre la mojada continua y la charla, entre la tertulia y la copa conjunta.

Cada año se van sumando nuevos ingredientes, como por ejemplo, la costumbre de diseñar y lucir camisetas alusivas a Los Jarritos. Por ejemplo, la Asociación Cultural Lieva va a regalar entre sus amigos y colaboradores, que coinciden con los que más madrugan para iniciar la fiesta, una camiseta con el logo de la entidad, dibujos y leyendas alusivas a Los Jarritos.


Lo que no se pierde nunca es la alegría y la unión de todos en torno al agua y a la gastronomía, como lo simboliza el chiringuito que todos los años monta y regenta la Hermandad de la Peña de Galaroza, que aguanta todo el agua que le echen con buena cara especialmente ahora que cumple 40 años. En definitiva, una fiesta para disfrutar y para conocer el significado que encierra el culto al agua y la identidad serrana.

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