miércoles, 25 de enero de 2017

La Iglesia Parroquial de la Purísima Concepción

'La Crónica de Galaroza' recoge un resumen histórico de la Iglesia Parroquial de la Purísima Concepción de nuestro pueblo, extraídos del libro 'Aspectos históricos de Galaroza', de Emilio Rodríguez Beneyto. 

Se trata de un edificio construido en mampostería con rafas de ladrillos. Se divide en tres naves sobre pilares sobre los que apean arcos de medio punto. La Capilla Mayor es de planta cuadrada y a ella se adosan la Capilla Sacramental, en el lado del Evangelio, y la Sacristía, en el de la Epístola.


A los pies de la nave central se sitúa una tribuna de coro en alto y, a ambos lados, quedan alojadas la torre y la Capilla Bautismal en el lado del Evangelio, y la Capilla de San Antonio en el de la Epístola.

La Capilla Mayor, la Sacristía, la Capilla Sacramental y la Bautismal poseen bóvedas vaídas.

Las portadas laterales, de cantería, se componen de vano adintelado entre finas pilastras de orden toscano, que soportan un entablamiento liso y un frontón rectangular con remates piramidales a los lados y una cruz en el centro. La situada en el muro del Evangelio, llamada tradicionalmente "Puerta de la Sombra" por estar orientada al norte, está fechada en 1606, y lleva en el tímpano el anagrama de Jesús, mientras que la del lado de la Epístola, "Puerta del Sol", lleva una inscripción alusiva a la Vírgen y, en el tímpano, el anagrama de María.

 En la fachada de los pies se sitúa, en el centro, la portada principal, ejecutada también en cantería, con un esquema semejante al de las portadas descritas, y, a ambos lados, dos pequeñas portadas realizadas en ladrillo aplantillado de simple esquema, adintelado con relieves del mismo material, que representan dos motivos de las letanías lauretanas: La Fuente de la Vida y el Pozo de Sabiduría.

La torre consta de caña y campanario, con cuatro vanos de medio punto entre pilastras pareadas y remate piramidal con azulejos.

El templo corresponde a una tipología clasicista propia de los primeros años del XVII, si bien se observan rasgos atípicos, como el testero poligonal del Presbítero y la colocación anómala de la torre, tal vez testigos de una construcción más antigua.

Como apoyatura para fijar la cronología de la mayor parte de la obra está la fecha de 1606, que aparece en el dintel de la "Puerta de la Sombra", y una inscripción incrustada en el muro exterior del Presbiterio, en la que se puede leer: "TVº FAR/FAR/1652". No obstante, se realizaron importantes obras a finales del XVII y segunda mitad del XVIII.

La obra de la primitiva Iglesia, pues, no termina en el 1606, sino que será en 1614 cuando se entregan las cuentas definitivas.

En 1616, tras repetidos problemas de espacio, sobre todo con las Cofradías y Hermandades, se ordena la ejecución de la actual Capilla Mayor, que no se concluirá hasta más de medio siglo después, en el año de 1678.

En el año de 1625, se compra en Sevilla, al organista Enrique Franco, el primer órgano que tuvo la Iglesia, costando en total 85.000 maravedíes. 

En 1703, se encontraba en un estado muy avanzado la construcción del maravilloso retablo primitivo que, por desgracia, desapareció consumido en llamas el 25 de Julio de 1936. Nuestro actual retablo procede de la desaparecida Iglesia de la Victoria de Estepa (Sevilla). Fue traido a Galaroza por mediación de Dª. Mª Teresa Vázquez, viuda de Osborne, efectuando la obra de adaptación el carpintero Rafael Fernández Fernández.

El primero de Noviembre de 1755 tiene lugar el tristemente célebre terremoto de Lisboa, que causó gravísimos daños en la Iglesia y casas de Galaroza; al que siguieron dos seismos más, en 1761 y 1763. Los desperfectos ocasionados motivaron, a lo largo de casi cincuenta años, una restauración profunda de la Iglesia.

El primer reloj que tuvo la Parroquia lo regaló, allá por 1580, D. Benito Arias Montano, junto a otros enseres y prendas religiosas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja tu comentario y te responderemos a la mayor brevedad. Gracias por participar